El día que cometí un error memorable

Hubo una época en la que me formaba en España y vivía en Santiago de Compostela.

 

Los fines de semana navegaba por la ría de Sada, cerca de A Coruña. De aquella etapa salió una idea tan extraña como honesta: combinar masaje en silla (Anma y Shiatsu japonés) con navegación. Incluso llegamos a grabar un video real, en plena ría. El trabajo corporal fue preciso, sobrio y bien hecho.

 

El problema apareció después.

 

La edición convirtió algo simple y eficaz en una especie de película de acción. Música intensa. Ritmo acelerado. Mucho espectáculo.

 

Y ahí entendí algo que sigo viendo cada semana:

 

Muchas personas hacen exactamente lo mismo con su bienestar.

 

Intentan resolver el agotamiento con más actividad.

 

La tensión con más esfuerzo.

 

La saturación con más productividad.

 

Mucho ruido.

 

Poca atención.

 

Hay una forma muy sofisticada de ignorar al cuerpo:

 

seguir funcionando.

 

Y mientras tanto, convivir con una mandíbula apretada, un cuello que nunca termina de soltarse, una espalda cargada desde que amanece o un rostro que parece más cansado de lo que uno quisiera admitir.

 

El cuerpo suele ser paciente.

 

Tolera semanas.

 

Tolera meses.

 

A veces incluso años.

 

Hasta que un día deja de negociar.

 

Por eso hoy trabajo únicamente con terapias manuales de precisión.

 

No porque sean espectaculares.

 

Justamente por lo contrario.

 

Porque cuando el cuerpo recibe el estímulo adecuado, en el lugar adecuado y con la intensidad adecuada, suele necesitar menos de lo que la mayoría imagina.

 

Mi trabajo consiste en encontrar ese punto.

 

El cuerpo rara vez pide algo dramático.

 

Normalmente pide algo mucho más incómodo:

 

que le prestes atención antes de que la situación se convierta en una emergencia.


Si llevas semanas —o meses— diciendo “luego lo veo”, quizá este sea el momento de escucharlo.

P.D.: PD: Aquel video de los masajes navegando todavía existe. Ya no lo uso como promoción porque no representa mi forma de trabajar hoy. Pero si te da curiosidad verlo, pídemelo respondiendo a este correo y te comparto el enlace.